Por varios años lo quise borrar de mi línea cronológica, pero ahora valoro cada instante dedicado a esto. Muchas horas, desvelos, sacrificios, esfuerzo físico y mental. Creo que ya merece ser compartido. En el 2004 un tío me regaló una caja de colores profesionales, y fue a partir de entonces que comencé a hacer retratos y caricaturas hasta el año 2014. Empecé haciéndole a amigos y conocidos, hasta lograr hacer alrededor de 600 dibujos a clientes de diversas partes del país y algunas ciudades de EUA. Aunque esto no lo volvería a hacer jamás, agradezco a cada persona que de alguna manera se involucró y me hizo aprender tanto y volverme tan crítica y perfeccionista en mi profesión. El arte es algo muy complejo en donde se lucha día a día con uno mismo. El arte no es para complacer a alguien, pero si para inspirar a otros y complacerse a uno mismo.